
Hay muchas cosas interesantes en “Versus” de Rodrigo García. Una de ellas es que no deja indiferente.
Es un trabajo que forma parte de una trayectoria, que se nos revuelve dentro cuando queremos encontrar un lugar predecible en el que recostarnos. No vamos a encontrarlo en su espectáculo, aunque podamos llegar a oír carcajadas en el patio de butacas. Desconfíen. Nos va a hacer trabajar. Nos va a resultar inútil tratar de meterlo en un molde y absurdo imprimirle una etiqueta.
No se ha privado de la ironía ni del humor para mantenernos en los asientos, sinceramente agradecidos por no estar viendo más de lo mismo, de lo de siempre, de lo de todos.
Cuando creíamos que estábamos disfrutando de un texto ligero y bien construido, nos empuja, nos sumerge hasta nuestras miserias, las lacras de nuestro tiempo. Y es así como seguimos las palabras pronunciadas por esos labios, y es así como seguimos sentados y hundiéndonos, hundiéndonos en un texto que se queda grabado detrás de los ojos.
Desconfíen. Cuando parece que sólo están hablando de los adoquines y las aceras, pónganse alerta, el suelo está a punto de abrirse bajo sus pies.
Si entráramos en ritmos, tiene partes desiguales, y el interés se mantiene en el espectador a ratos más y a ratos menos…
Hay algo de performance en su trabajo. Pero sobre todo hay una apuesta, un riesgo, un compromiso.
Hartos de leer y de escuchar a creadores que contradicen continuamente sus apasionantes teorías sobre el hecho teatral, sobre el precipicio en la escritura… con un trabajo completamente opuesto y manoseado, Rodrigo García parece ser plenamente consciente de en qué punto está y a dónde se dirige. No renuncia a sugerir, al vértigo, a posicionarse y a darse tiempos.
Ojalá no se hayan perdido una de las piezas más interesantes de la cartelera otoñal.
1 comentarios:
No estoy de acuerdo con el artículo. De todos modos me alegro de ver que la persona que lo ha escrito sabe escribir, y no como García, que puso en pantalla gigante unas cartelas que dejaban definitivamente claro para todos aquellos que no leyeron "Macbeth Imágenes", (otra obra malísima de García) que no sólo no tiene ideas, sino que tampoco conoce ni la gramática ni la ortografía. Encima que tiene pocas ideas las escribe de manera penosa. En serio, escribe que da pena. Alguien tiene que decirlo: este hombre no sabe escribir. ¿Soy el único que piensa que este hombre no sabe escribir? ¿Soy el único que no tiene que hacerle la pelota a este personaje patético?
Si alguien ha leído Macbeth imágenes, y ahora ha visto "Versus" sabe a lo que me refiero.
Y "Versus", bueno, me pareció vacía de ideas y en el mejor de los casos plagada de ideas robadas o viejas o muy tontas, como lo de los libros en la cabeza, los libros "orinados", el conejo en el microondas, lo del helado derretido, lo de la banda tocando en vivo, lo de llevar a un villero argentino, lo de los vídeos pornográficos, lo de tirarle pelotitas al público, lo de tener un actor principal lamentable, lo de tener que rellenar con ideítas mangadas o variaciones de ideas, su carencia de ideas, lo de tener que soportar el mismo monólogo aburridísimo sobre las putadas, como si la primera vez no hubiera sido lo suficientemente pobre como para tener que aguantarlo dos veces, en fin, que no me parece una obra ni "arriesgada" ni "comprometida" ni siquiera me parece una obra, me parece un conjunto de tonterías por las que no vale la pena perder ni un minuto más.
(Y que no me vengan con que no he entendido la "idea general", por favor).
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